jueves, 22 de octubre de 2009

Porto Alegre o "cómo repensar los conceptos de lejanía y cercanía"

Esta es mi cuarta semana en Porto Alegre y aún no puedo decir mucho sobre ella.

Todos sabemos sobre la relación indirectamente proporcional que existe entre el sentimiento de pertenencia a un lugar y la objetividad que uno puede tener para opinar sobre él. Será entonces que mi incapacidad para producir opiniones sobre Porto Alegre tiene su origen en un extraño sentimiento de pertenencia que puedo llegar a tener por ella?





Ustedes se preguntarán cómo puede ser posible que haya desarrollado un sentido de pertenencia en tan poco tiempo y por un lugar que queda en otro país, donde se habla otro idioma, donde se ponen contentos cuando Argentina pierde al fútbol. Yo me pregunto lo opuesto, cómo no sentirme en casa en un lugar donde se toma mate constantemente, se come asado los domingos, la gente dice che, usa tipo al mejor estilo sanisidrense, donde algo puede costar 5 mangos, un policía es un milico, donde hay lindas minas y las cosas buenas son una masa. Como dato extra les cuento que el gentilicio de Rio Grande do Sul es gaúcho. Hace falta agregar algo más?

La ciudad es normal, tranquila, similar a lo que en Argentina puede ser una capital provincial como Santa Fe, Tucumán o Concordia. La arquitectura evidencia que la ciudad experimentó un fuerte crecimiento a partir de los anos ´70. No pareciera haber una conciencia fuerte de protección del patrimonio arquitectónico, ya que la mayor parte de los pocos edificios antiguos que uno puede encontrar evidencian un fuerte deterioro y poco mantenimiento.




Algo notorio es la cantidad de comida que se vende en la calle. De cada 10 negocios en una cuadra, 4 venden alimentos. Algunos platos destacados de la comida gaúcha son:

Xis (pronúnciese shis): Sanwich redondo, tostado, que generalmente viene en sus variedades de carne, pollo, corazones de pollo y bacon. Además traen tomate, lechuga, huevo, mayonesa, mostaza, ketchup, arvejas y granos de choclo.

Cachorro quente (pronúnciese cashorro caenchi): Versión seria del pancho. El tamaño del pan es el doble de grande, trae dos salchichas y viene condimentado con: salsa de tomate, choclo, arvejas, tomate, lechuga, perejil, queso rallado, papas pai, mayonesa, ketchup y mostaza.

Strogonoff: Carne cortada en trozos pequeños cocinados en una salsa de crema y champignones.

Brigadeiro (también conocido como Negrinho): Sustancia pseudo dulcedelecheosa hecha con leche condensada y chocolate.

Gran tema gran, mate argentino o chimarrão brasilero... mate argentino al cuadrado! La yerba brasilera es polvo, verde fluo con un sabor que oscila entre el té y el más sabroso bacalao noruego. Rescato el hecho de que el espíritu de compartirlo se siga conservando, porque a pesar de las diferencias, una rueda de mate sigue siendo una rueda de mate.

El trato interpersonal es admirable por su nivel de cordialidad. Todos, desde la cajera del supermercado hasta el que te viene a pedir limosna en la calle tienen buena onda. Algo raro (para un porteño) que sólo podría definir como una mezcla entre alegría innata, dignidad y respeto por lo que hacen. Por lo que he podido percibir hasta ahora, en el aire se siente una energía colectiva interesante, un deseo conjunto de avanzar, con plena conciencia de los puntos débiles, pero con una fuerte convicción de que sus puntos fuertes pueden llevar a la sociedad entera hacia una superación cualitativa. Encuentro en ellos una suerte de convicción de que todo tiempo futuro será mejor. Estando fronteras adentro, creo que Brasil se merece el reconocimiento que hoy por hoy está teniendo fronteras afueras.

No todo es color de rosa, eso lo sabemos todos. Por lo que llevo aprendido hasta ahora, todavía hay muchos asuntos pendientes y cuentas por saldar con los que menos tienen. Para que tengan una idea, el salario mínimo oficial en Brasil para alguien que trabaja 40 horas semanales es de poco menos de R$ 400 (unos AR$ 880) mientras que en Argentina es de AR$ 1500. Lo cierto es que un sueldo promedio de un asalariado que trabaja en blanco, con un nivel medio de capacitación puede rondar los R$ 1000. Por otra parte, los productos en el supermercado tienen un precio nominal similar al que tienen en Argentina, pero debido al valor de las monedas, el precio real es del doble en la mayoría de los casos. Eso quiere decir que en una comparación simplificada, a salarios similares en terminos reales, a una familia brasilera le cuesta el doble alimentarse que a una familia argentina. Sin embargo, Brasil está pasando por un momento excepcional, reduciendo notoriamente el porcentaje de su población que vive bajo la línea de pobreza y creando empleos por miles. Brasil es un país que evidencia tener bien en claro hacia donde quiere ir y cuales son los pasos a seguir para lograr sus objetivos.

Contrastando con esto, la realidad política gaúcha está un tanto convulsionada por el gran número de acusaciones por corrupción que se han hecho contra Yeda Crisius, gobernadora del estado. Hay una fuerte campaña denomindad Fora YEDA, que busca la realización de un impeachment que la saque de su cargo. Acostumbrado a hacer juegos de palabras con Sole y Andrés, no tuve mejor idea que la de sugerir el lema Fora YODA, y utilizar la imagen del simpático personaje de Star Wars. Me gané la simpatía de varios, y ahora nuestro amigo Fernando quiere estampar remeras y venderlas en Internet. Para mi es un orgullo, no tanto por haber hecho ese juego de palabras, sino de haber participado de algún modo en la destitución de otro jefe de estado. Aclaro que el primero fue De la Rua, allá por el 2001.

Mientras todo eso sucede de la ventana de casa hacia afuera, del lado de adentro el día a día transcurre de un modo muy normal. La rutina consiste en proveerle al cuerpo algo de alimento y descanso, para luego pasar las horas divagando entre sesiones fotográficas, realización de películas en photomotion, recopilación de material audiovisual, reflexión metafísica, mate en el parque y una buena porción de risa.





Pasamos mitad del tiempo en la casa de Fernando, y la otra mitad en lo de Liege y sus hermanas. Ellas son tres, Livia, administradora de empresas y actual estudiante de ciencias sociales, Liege, estudiante de relaciones públicas y Larissa (Lala para los amigos), que estudia biología. Todos estudian en la Universidade Federal do Rio Grande do Sul.






Fernando vive en un barrio que se llama Cidade Baixa, que se caracteriza por tener muchas construcciones antiguas y albergar gran parte de la actividad nocturna de la ciudad. Si salimos de la casa de Fernando y en Rua da República doblamos hacia la izquierda, luego de caminar unas seis cuadras llegamos al Parque Farroupilha (también conocido como Redençao). Atravesando el parque, esta vez hacia la derecha, tomamos la Av. Santana hasta Jerónimo de Ornelas donde al doblar unos metros hacia la derecha encontramos el edificio donde viven las chicas. Este es el camino que seguimos siempre y cuando sea de día, ya que de noche no es muy sabio transitar por el parque.


El fin de semana pasado estuvieron de visita Facu, Noe y ... por ahora imaginemos que es una nena que se llama Matilda. Si, Noe está embarazada y el firmante será el padrino. Fue una emoción enorme recibir la noticia. Con ellos paseamos, comimos hasta explotar y por sobre todas las cosas nos reímos mucho. Por fortuna se generó una buena química entre todos y no hubo más que momentos gratos y alegría.

Como les decía, esta es mi cuarta semana en Porto Alegre y todavía puedo decirles muchas cosas más sobre ella.

lunes, 6 de julio de 2009

Palermo o "mi barrio soy yo soy mi barrio"

Me pareció que la mejor manera de arrancar con mi serie de crónicas sobre la identidad geosociocultural de la gente, era empezando por mi mismo. Los que más me conocen sabrán que nací en Trenque Lauquen, sitio que llevo en mi corazón por más de un motivo, pero si realmente tuviera que poner el dedo en el mapa para señalar mi lugar en el mundo... el dedo caería en Palermo.

El glorioso barrio de Palermo me define, me explica y me ayuda a ser entendido por otros. Es simplemente un lugar donde creo que jamás podría sentirme sólo.

Aquí comparto con ustedes una crónica fotográfica de mi barrio querido.




Gracias Palermo.