domingo, 16 de noviembre de 2008

Primer día o crónica de una visita de Juanita Viale a la Villa 31

Antes que nada me gustaria aclarar algunas cosillas para evitar malas interpretaciones:
1/ Todo lo que comente en esta entrada tiene como unica finalidad dejar registro de mis primeras sensaciones a 1 dia de estar en Bangkok, para luego comparar con lo que vaya sintiendo mas adelante.
2/ Estoy seguro que todo lo que diga va a ser usado en mi contra, probablemente por mi mismo.
3/ No tengo manera de poner acentos.

Dicho esto, procedere a dejar registro:

Si tuviera que utilizar solo una palabra para describir como me siento en este momento, creo que dicha palabra seria: aturdido. La primer interaccion que tuve con una persona local fue con la ofical de migraciones, que al ver mi pasaporte grito 'Argentina no, Argentina no!!!'. Creo que no me cague encima solo porque hacia dos dias que no dormia y mis funciones biologicas estaban en stand by. Mientras el areopuerto entero me miraba, guarde mi pasaporte en el bolsillo, levante del suelo mi mochila y mi orgullo nacional y segui los pasos de otra oficial que me llevo a un mostrador que decia Health Control (control de salud). Era simplemente eso, necesitaban ver mi carnet de vacunacion contra la fiebre amarilla.


Vista desde el avión.


Entrado al pais, me encontre con el Eshiott y nos tomamos un bus que hora y media mas tarde nos deposito cerca del hostel. Ya era la tardecita, cenamos, nos clavamos dos vasos de fernet y a la dormir. Pude dormir solo cuatro horas, pero algo es algo.

El plan para hoy sonaba tentador: Visitar el famoso y enorme Weekend Market, donde aparentemente se puede conseguir desde una cobra negra hasta una remera del Che Guevara haciendo de DJ. Era cierto, pero eso no era todo... estuve muy cerca de un sindrome de shock cultural que me podria haber dejado secuelas permanentes. Cada uno de mis sentidos estaba siendo violentamente sobreestimulado y casi la limo mal, pero por suerte me pude contener. Se van a reir, pero me salvo de enloquecer un chabon tailandes que paso caminando adelante mio con una remera de la seleccion argentina con algo escrito en tai en la espalda. No me lo esperaba, pero la banderita argentina que tenia en el brazo me devolvio por un momento la sensacion de pertenencia a algo que hasta ese momento habia perdido. Vuelto a un estado de seminormalidad, caminamos un poco mas por un parque lindero al mercado, volvimos al centro a comprar los pasajes de tren para Chiang Mai y finalmente terminamos en el hostel.

Hace unos anos comenzo un proceso de modernizacion en esta ciudad. Esta lleno de colosales edificios modernos que desde el tren proyectan una imagen de ciudad futurista, pero cuando bajas a la calle, la realidad es otra. Bangkok es una ciudad caotica, con diferencias abismales entre los lujosos centros comerciales con locales de Gucci y un discapacitado babeante arrastrandose por el piso (posta) dos metros mas adelante. Hay un olor constante que flota en el calor y la humedad del aire, mutando entre especias, caca, mugre y smog. A esto hay que sumarle la indiferencia de la gente en general, excluyendo a los taxistas y tuc tucs que quieren a toda costa llevarte a algun lado. Los tuc tucs son una especie de motito de tres ruedas con un asiento trasero cubierto por una capota y un conductor demente que surfea entre los autos con una habilidad envidiable.

Skytrain


Bangkok avenidas adentro.


El hostel esta bueno, las empleadas te odian y no se esfuerzan en disimularlo. Cada pregunta tuya es un martirio y te lo demuestran en sus monosilabicas respuestas y una miserable cara de 'no me rompas las pelotas'. Eso ultimo creo que tiene un tinte carmico ya que en mi ultima semana de trabajo no podia evitar ser asi con alguna gente.

Llegado a este punto del relato deben pensar que la esoty pasando para el orto y que si puediera teletransportarme a Gurruchaga y Charcas lo haria. Bueno, dejenme decirles que estan en lo cierto. Asi me siento, pero no es lo unico que siento.... Tengo la certeza de que esto tenia que ser asi, que es una importante leccion de vida y desmalcriamiento, y que en un par de dias cuando supere mi shock y aprenda a aceptar este lugar como es (y no como pensaba que era), todo cambiara. Como me enseno mi amiga Robyn, los lugares no estan ahi para que a uno le gusten o no. Bangkok no necesita de mi agrado, es como es y sera lo que su gente decida, y frente a este hecho solo me queda aceptar lo que percibo y aprender de la experiencia.

Acepto todo, lo lindo y lo feo, me siento como el orto, pero no cambiaria ni un segundo de lo que estoy viviendo.

Me despido con una frase que lei en un cartel en la calle y que dice asi: 'El mundo es un gran libro, del cual la gente que no viaja solo loyo una pagina'.


Patente de un Tuc Tuc

2 comentarios:

  1. No te preocupes por nada excepto disfrutar. Tus sentimientos son normales para una persona que acaba de arrivar a destino hace apenas UN dia. Estas completamente atacado por distintas cosas que suceden alDEredor y no se esta preparado para absorver todo eso en TAN poco tiempo. Es cuestion de tiempo para que te acostumbres.Te mando muchos besos y buenas energias para que estes bien.

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  2. You go all the way from Palermo and do Fernets, my friend? :) Interesting. Also, your blog makes a interesting read through Google Translate. You sound drunk! Ah well, maybe I should just go learn spanish instead .

    Are you in Kao San Road in Bangkok?

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